martes, 15 de febrero de 2011

Lágrimas de sangre

Ella estaba embarazada.
Ella se debate entre la vida y la muerte por ello.
Ella lo sabía, ya le habían avisado. Y, a pesar de todo, no quiso abandonar en ningún momento.
Aguantó varios meres. Pero, ahora, casi no hay solución posible.

Si eso es amor, prefiero no sentirlo.
No quiero morir por alguien que no va a sobrevivirme.
Creo que me seguiré conformando con el frío.

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