Las mejores religiones son las que no atentan contra otras ni contra las personas. Como el pastafarismo, por ejemplo. Monesvol no te pide que lo ames, ni siquiera que creas en él; con que no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti, los respetes y los quieras, es suficiente. No te promete una vida eterna, pero no te va a castigar sin ella. Simplemente, es algo que no le compete. Podría nombrar también a la Unicornio Rosa Invisible, pero sus seguidores no tienen unas creencias tan consolidadas.
Cuando una persona crece en un ambiente de religión y creencias concretas, lo más probable es que las siga, porque es lo que ha aprendido. Con el paso del tiempo puede afianzarlas o abandonarlas.
Me gustaría ver qué ocurriría si a los niños no se les hablase de ninguna religión o, por el contrario, si se les explicaran todas por igual, sin preferencias ni "verdades". Seguro que sería interesante.
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