martes, 13 de marzo de 2012

Hope

La niña espera.


Está sentada en el banco, viendo la vida pasar, intentando no pensar... simplemente esperar. La gente pasa por delante; algún que otro transeúnte se fija en ella.


Sabe que él nunca llegará, pero no le importa. Siempre a la espera. Nunca se sabe.


Ella creció en ese banco. No había un día en que no se sentara, expectante.


Él nunca apareció.

La esperanza es el alimento del alma.

Y un día...

1 comentario:

  1. Vaya!, esta entrada me transmite simplemente por publicarla una reflexión, hacia qué ya me cuesta más.

    Al leerlo lo primero que pensé es que tienes sentimientos contradictorios. Aunque vaya usted a saber, probablemente no hay doble sentido y sea simplemente eso sin más.

    Me ha encantado, no me gusta, le falta nada :P.

    Un Saludo.

    ResponderEliminar