lunes, 11 de junio de 2012

Cree

Lo cierto es que nunca me había fijado en que ciertos vocablos aparecen definidos no demasiado denotativamente en nuestro diccionario. Alguna vez me habré topado con alguno de ellos, pero simplemente pensaba que era fácil de distinguir que ciertas acepciones solo tenían sentido a partir de los conocimientos de una religión. Sin embargo, ahora he podido observar que, si alguien sin una creencia consolidada lee esas definiciones, puede ser inducido a verlas como una verdad objetiva y, por ende, a creerlas.

Hemos de ser libres para actuar y, sobre todo, para pensar. Lo que aprendemos de pequeños es difícil de contradecir. Para estos aspectos más subjetivos veo dos soluciones: o crear una especie de vacío para que el niño piense por sí mismo, o mostrarle el conjunto de posibilidades para que acabe aceptando la que considere mejor, sin mostrarle preferencia por ninguna de ellas. No es nada fácil, pero seguro que los resultados serían bastante positivos.

Creo que no es difícil darse cuenta de que, si hay tantos musulmanes en el mundo (por poner un ejemplo), es porque muchos de ellos han sido obligados a serlo. Pasan los años y lo ven como algo normal, por lo que no se plantean cambiar la situación, pero ¿creen realmente en lo que dicen?

No hay comentarios:

Publicar un comentario