Pensaba que íbamos a durar algo más. Y ahora resulta que todo va a romperse justo cuando empieza el estío.
Quizá habría que haber hablado todo mucho antes. Podría haberse resuelto o no, pero hemos llegado demasiado lejos en algunos aspectos, y toca pagar por ello.
Ya me había dado cuenta hace muchos años de que los grandes grupos se disuelven con más facilidad porque acaban apareciendo las típicas rencillas. Tampoco es que fuésemos tantos, en realidad. Es sólo que no todas nuestras elecciones fueron correctas.
No quiero perderos... al menos, no a todos. Seguramente no lo haga.
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