viernes, 7 de octubre de 2011

Shamandalie

De las tres o cuatro personas cuya amistad perdí durante mi infancia -o ya no tan infancia-, lo cierto es que me sigue importando una de vez en cuando. No es que sea imprescindible para mí ni nada por el estilo, pero el cambio radical que sufrió nuestra relación a partir de lo que ocurrió en cierto momento no es que fuera precisamente muy positivo. Desde entonces, cada vez que pienso en ello, siempre empiezo echándome la mayor parte de la culpa, porque quién sabe si incluso fue un malentendido; pero, después, cuando recuerdo que intenté arreglarlo y no accedió, en parte no me siento tan mal aunque, por otro lado, es aún peor, porque eso significa que ya no me he vuelto a sentir capaz de dar ningún paso más para intentar volver atrás. Así que, muy probablemente, todo va a continuar igual.

Malditos círculos viciosos...

2 comentarios:

  1. y el tiempo no hace más fácil la reconciliación?

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  2. Solo hace más sencilla la indiferencia. Es a lo que nos hemos acostumbrado.

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