Ya nadie me escucha y casi nadie me lee. Hablo a las paredes y le escribo al cielo... Buenos días, ¿cómo has amanecido hoy? No he podido verte hasta ahora...
Creo que lo importante es que me importo.
Por cierto, me encantó esa noche en que estabas cuajado de estrellas y pude verlas tan cerca...
No hay comentarios:
Publicar un comentario