martes, 31 de mayo de 2011

Y bien...

Supongo que más de uno coincidirá conmigo en que llevo un tiempo en que hablo de mí a medias. No lo digo porque no sea cierto lo que escribo, sino porque es algo más difícil de comprender.
Lo cierto es que lleva más tiempo pensar en esas entradas que pararse a escribirlas. Quizás ese sea el motivo: he tenido mucho tiempo para pensar y poco para actuar, aunque suene paradójico.
Ahora puedo escribir como lo había hecho siempre. Más detallado, más claro... pero, a la vez, menos misterioso. Y misterioso para qué, podréis decir. Yo tampoco tengo muy clara la respuesta. Pero lo que sé es que no estoy decepcionada con el resultado, aunque dentro de un tiempo probablemente ni siquiera me entienda. Qué más da, no es la primera vez ni será la última que me ocurre.

Para mí, el curso ya ha terminado. Un poco pronto, sí. Pero ya poco puedo influir en las decisiones ajenas hasta septiembre. Tengo esperanza; los acontecimientos auguran buenas noticias. Creo.
Puede que en verano viaje a algún país de habla inglesa. Me gustaría, la verdad. En la experiencia pasada la ida fue mil veces mejor que la venida, y esta vez no hay venida, así que es un punto más a mi favor. Por otro lado, también es cierto que en mi caso hubo un cambio bastante importante, y en otras circunstancias posiblemente habría sido mucho mejor. De todas formas, lo que cuenta es lo actual. Y espero tener suerte en este aspecto porque, aunque algunos dicen que no, la necesitaré.

Sin embargo, veo pocas expectativas para el resto de la estación cálida. Lo mismo de siempre, prácticamente. Tendré que intentar buscar algo nuevo. Y lo más seguro es que haya, pero lo habré visto tantas veces que nunca me habré fijado en ello. Así que me toca prestar más atención.
He visto multitud de listas que la gente prepara con lo que va a hacer en un período determinado de tiempo, y casi nadie cumple al final. Quizá los imite; se ve una buena opción para no olvidar lo que de repente pueda surgir de un brote de inspiración repentino. Tampoco espero realizar todo lo que me proponga; simplemente es una forma de no acabar aburriéndome después de varias semanas con la misma rutina veraniega.

Lo que cada día tengo más claro es que nada es corto, largo, bueno o malo. Todo depende de cómo queramos mirarlo e interpretarlo. Del matiz, como dirían los de Mägo de Oz. Hace algún tiempo sentía que los fines de semana acababan demasiado pronto. Pero, desde que me di cuenta de esto, sé que duran lo que tienen que durar. Y si fueran más breves o más extensos sucedería exactamente lo mismo. Igual ocurre a la hora de elegir. Nosotros escogeremos lo que nos parezca mejor, mientras que otro ante la misma situación optaría por lo contrario, o tendría en mente opciones que ni se nos habrían ocurrido. Y lo primordial es que sintamos que esa elección está bien y nos aporta algo positivo, independientemente de qué habría sucedido al elegir algo distinto, sobre todo en los casos en los que no se puede dar marcha atrás. Puede que sea un poco extraño, pero lo veo así.
¿Y tú?

martes, 24 de mayo de 2011

Missing

Porque echar de menos es una de las pocas cosas que aún mantiene viva mi esperanza...

Quizá fue todo mentira, pero no me importa. El recuerdo sigue estando ahí.

martes, 17 de mayo de 2011

My row

No pienso perderme por nada del mundo una oportunidad así. No voy a pararme a pensar ni un segundo esta vez. Alea iacta est.

¿Por qué no me avisaron antes? Tantos años pudiendo haber sabido tantas cosas... podía haber intentado tanto... y nunca lo supe. Está bien, ahora es el momento. Así que allá voy.

viernes, 13 de mayo de 2011

Sobro

¿Es que ya ni tan siquiera puedo estar orgullosa de mí misma? ¿No puedo mostrar mis -más o menos importantes- logros a la gente a la que -creo- le importo? ¿Por qué siempre es su turno, y nunca el mío? ¿Cuándo me toca a mí?

Y luego están los otros... ¿ni siquiera son capaces de agradecerme lo que hago por ellos, sin tener por qué? ¿Ni un simple gracias? ¿Tan difícil es? Por lo que veo, es más fácil quejarse del trabajo ajeno, cuando no hay uno propio...
La solución sería tan simple, y lo hacen todo tan complicado...

Piénsalo: si no existiera ningún ser vivo, a nadie le importaría. No habría nadie a quien pudiera importarle. Así que, ¿qué más da?

Uno más, uno menos... ¿quién se iba a dar cuenta?

sábado, 7 de mayo de 2011

Palabras de moda

Esa maldita complicidad que solo sirve de apariencia...

Quiero olvidar esta estúpida indiferencia.
Quiero volver a soñar con la realidad.

domingo, 1 de mayo de 2011

Mum

Cuando era pequeña, no lograba comprender que algunas mujeres comentaran que su madre era como su mejor amiga, su hermana, o algo por el estilo.
Ahora, a pesar de la distancia temporal que persiste y es inevitable, lo entiendo mucho mejor.
¡Feliz día a todas las madres!