sábado, 29 de octubre de 2011

Curiosidades

No sé cómo se pasa el tiempo tan deprisa, me descuido un poquito y ya han pasado nueve días desde que publiqué por última vez. Lo cierto es que últimamente comento y oigo comentar con frecuencia que el tiempo transcurre muy deprisa, demasiado. Hoy traigo un par de curiosidades, probablemente ya haya mencionado alguna en otra ocasión.

Lo primero es una cuestión de fechas. ¿Sabías que los días entre el 5 y el 14 de octubre de 1582, ambos incluidos, nunca existieron? En esa fecha, el Papa Gregorio XIII -por esa fecha hacían algo interesante- se dio cuenta de que las estaciones no coincidían demasiado bien, así que hizo que se revisara el calendario juliano, que era el que se utilizaba entonces. Quien calculó la duración de un año por aquel entonces sumó 11 minutos y 14 segundos más de la cuenta. Por eso hubo que adelantarlo. Y por eso, desde que se implantó el calendario gregoriano, cuando el año es bisiesto pero acaba en dos ceros -dicho de otra forma, es múltiplo de cien-, febrero tiene los 28 días a los que nos tiene acostumbrados.
Esto tuvo alguna que otra consecuencia: Está muy extendida la creencia de que Cervantes y Shakespeare murieron el mismo día, el 23 de abril de 2011, día del libro. No es del todo así. En sus respectivos países sí era el mismo, pero los españoles ya adoptaron el calendario gregoriano mientras que los ingleses continuaban con el juliano. Así que, en realidad, el dramaturgo inglés murió el 3 de mayo según el calendario actual.

Y, para terminar, os dejo con un problema un tanto paradójico.
Leedlo y pensadlo antes de mirar los comentarios. Da que pensar, ¿eh?

jueves, 20 de octubre de 2011

Círculo

Es como un ciclo que se repite continuamente.

Siempre hay alguien que quiere destacar, estar por encima de todos. Y lo que diga va a misa. Como no lo hagas, todos te excluyen.
Tienes dos opciones. La primera dice que si no puedes contra ellos, te unas. Pero tiene un grave problema, y es que puedes acabar olvidando quién eres realmente y convirtiéndote en uno más.
Por eso queda la otra opción, para los más valientes, los capaces de sufrir y afrontar el mundo por no dejar de ser ellos mismos. Posiblemente la gran mayoría, que siguen a ese destacado o esa destacada líder, no querrán verte ni en pintura o, por el contrario, desearán estar a tu lado para intentar molestarte lo máximo posible. Y cada vez tendrás más claro que no quieres ser uno de ellos. Porque siempre queda alguien que te quiere por ser tú.

¿Qué camino escoges? ¿El de la igualdad, o el de la diferencia?

Yo elegí hace demasiado tiempo.

domingo, 16 de octubre de 2011

Complicados

Es curioso cómo a veces nos olvidamos de cosas tan simples o, simplemente, no logramos entenderlas hasta que no nos las explican y, entonces, nos sentimos realmente estúpidos por nuestra momentánea ignorancia.
Algo que también me ocurre a menudo es que recuerdo fechas y datos que no me sirven para nada, y luego no se me queda lo más sencillo. Parece que me estén diciendo, ¡intenta aprenderte lo que no quieras saber!

¿Por qué somos tan complicados?

viernes, 7 de octubre de 2011

Shamandalie

De las tres o cuatro personas cuya amistad perdí durante mi infancia -o ya no tan infancia-, lo cierto es que me sigue importando una de vez en cuando. No es que sea imprescindible para mí ni nada por el estilo, pero el cambio radical que sufrió nuestra relación a partir de lo que ocurrió en cierto momento no es que fuera precisamente muy positivo. Desde entonces, cada vez que pienso en ello, siempre empiezo echándome la mayor parte de la culpa, porque quién sabe si incluso fue un malentendido; pero, después, cuando recuerdo que intenté arreglarlo y no accedió, en parte no me siento tan mal aunque, por otro lado, es aún peor, porque eso significa que ya no me he vuelto a sentir capaz de dar ningún paso más para intentar volver atrás. Así que, muy probablemente, todo va a continuar igual.

Malditos círculos viciosos...

sábado, 1 de octubre de 2011

Igual

Ya nadie me escucha y casi nadie me lee. Hablo a las paredes y le escribo al cielo... Buenos días, ¿cómo has amanecido hoy? No he podido verte hasta ahora...
Creo que lo importante es que me importo.

Por cierto, me encantó esa noche en que estabas cuajado de estrellas y pude verlas tan cerca...